
En la penumbra
con los labios del alba
a florecido
una liviana rosa
en la rama del alma.
LA NOCHE CUBRE CON SU MANTO EL MUNDO DE COLORES PARA VESTIR DESPUÉS DE AZUL CADA AMANECER QUE FLORECE LLENÁNDONOS DE VIDA.
Tu corazón y el mío siguen enardecidos desde aquella noche, que a los ojos nos dimos una bebida fuerte e irresistible, con sabor a poema. ...
Preciosísimo María del Rosario! realmente bello. Un beso. Magda
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