sábado, 3 de octubre de 2026

LA ARENA VOLÁTIL

 LA ARENA VOLÁTIL


Julián lo encontró en una mesa de saldos, entre libros viejos y cámaras rotas. El anticuario, un hombre ciego de un ojo que no parecía interesado en vender nada, solo le dijo: “”Cuidado con las horas muertas«». Julián pagó dos billetes arrugados y se lo guardó en el saco.

Esa misma noche, en su departamento del tercer piso, dio vuelta el reloj.

Al principio, no pasó nada. La ceniza empezó su lento ascenso flotando hacia la bombilla superior. Pero a los pocos minutos, Julián notó el silencio. No el silencio común de la madrugada, sino una ausencia total de sonido. Se asomó a la ventana: los autos en la avenida se habían detenido en seco, los faroles titilaban congelados en el tiempo y un gato en el techo de enfrente había quedado suspendido a mitad de un salto.

El mundo se había frenado, excepto él.

Durante lo que parecieron horas, Julián disfrutó de la quietud absoluta. Caminó por el medio de las calles vacías, entró a una librería cerrada para leer sin apuro y miró la ciudad como si fuera una enorme maqueta de museo. Era el dueño del tiempo.

Sin embargo, cuando regresó a su casa, vio que a la ceniza del reloj le quedaban apenas unos granos por subir. Se sentó a esperar el impacto del regreso a la normalidad.

El último grano ascendió. El tic-tac del mundo no volvió.

Asustado, Julián agarró el reloj y le dio la vuelta con fuerza, esperando que la ceniza bajara y el tiempo corriera de nuevo. Pero la ceniza no se movió. Se quedó pegada en el fondo, compacta y fría. En su desesperación por congelar el presente, Julián entendió la advertencia del anticuario: las horas no se pueden acumular.

Ahora, Julián camina por una Buenos Aires gris y eterna, buscando desesperado otra tienda de antigüedades que rompa el hechizo, mientras el resto del mundo sigue esperando el próximo segundo.


A-M-R


miércoles, 16 de septiembre de 2026

LA CAÍDA

 En la noche solitaria el abismo espera

la luz dormida de la luna siniestra vela,

hay una sombra que percibe la caída

Es el pasado que se deriva primitivo.


Cruzan la fuerza sus espadas de viento,

malgastan sus temores de antaño en años,

luchas sin descanso la partida elegida fue,

los días trascurren inseparables, nadie espera,


Como prueba de olvido el viento ruge áspero

su voz se nutre de canciones olvidadas en la lucha,

hay una larga y merecida calma entre los árboles,

un descanso, una pequeña paz sin la sombra incauta.


El cielo derramó su desconsuelo, y gimió la tierra polvo,

como un soldado luego de una larga batalla encarnizada,

todo dejo de ser, como un instante sin control en la mirada,

como esa valiente flor aun después de ser deshojada.

A-M-R

martes, 8 de septiembre de 2026

DURAZNOS INDIGESTOS

DURAZNOS INDIGESTOS


Ella está cansada

de comer duraznos indigestos,

cansada de hacer fiestas locas

¡Muy cansada!

De escuchar ruidos sin música

¡De soñar con violines!



Quizás podría recuperar

aun la cordura desquiciada del ser

Que sale directo al mundo.


Pero no puede hacerlo,

no puede, no.


Son tantas amargas letanías;

en su sofá

demasiada vacía

De besos y compañía.


Tan cansada va

que se tira de su cama

En busca de la loza oscura.


Ya no quiere más de nada

solo descansar

a la orilla de su desventura,

de su crueldad.


Grita y se descompone

sobre el muro helado

Para calmar su locura.


Quiere salir de la tempestad,

de la noche eterna que la hiere,

grita… basta,

no sabe escuchar su corazón

Que llora solo.



Está sucediendo

lo que ella sabía qué pasaría

Allí en el viento desalmado

Encontró esa inquietud

tan devastadora

Que le robaría el corazón.



A-M-R


ARDIENTE LLAMA

 ARDIENTE LLAMA

Mi corazón se revela subyugado por tu presencia, no es ausencia, él sabe de su latir complaciente, susurrar y respirar en su más íntima fibra, su luz otoñal, en el hueco de tu corazón, palpitando al unísono, la clave está descifrada así se concreta cálido amor, una senda como un río, que destila gota a gota y se convierte en ecos, de una ardiente llama de amor anunciado, hambriento y bravo. A-M-R

jueves, 27 de agosto de 2026

SÍ TE SUEÑO

 SÍ TE SUEÑO


Sí te sueño perdido,

atrapado

En un diario cotidiano.

Arrastrando el aroma

del café,

esperanzado en el devenir

de los días,

impregnado de valentía

entre los grises y negros,

apresado en tu silencio

Apenas distraído.

Te confieso amado mío

qué deseo desnudar tu alma,

escribirte el legado

de la vida, que apresurada

se va alejando cohibida,

y derrochada.



A-M-R



martes, 25 de agosto de 2026

GRACIAS

 Es triste estarlo

es un vacío insondable

un lamento

la realidad siempre duele

hoy al leerlos en comentarios

una puerta se abrió

por ella entro el sol

su luz me embriago de esperanza

me fue formando la vida

con un nuevo amanecer

late mi corazón agradecido

sé, que ustedes están allí

como sé, que lo real está en mí

espero un tiempo de luz

en el silencio que crece para crear

y regresar al mundo 

Que creí perder.

Gracias.


A-M-R

jueves, 20 de agosto de 2026

 METAMORFOSIS


Hace tanto tiempo que no tengo buena cara, soy una careta desarticulada, pero hoy he decidido sacármela, para ser amable y correcta con los seres humanos.


Es que ya nada me queda bien, estoy muy delgada y me sobra por todos lados, pequeños harapos descosidos que fui adquiriendo por el camino de la vida.


En realidad, ya no me interesa cocerlos, ni zurcirlos, quiero dejarlos por el camino, zafar de esta ingrata vestimenta que solo me hace sentir ruin.


Voy a donar mis zapatos, mis aretes, mi ropa más colorida y también mis caretas, ahora, creo que se abrió un nuevo espacio para guardar estas cosas, por si alguna vez algún desgraciado las quisiera usar para hacer teatro, como si no tuviéramos demasiados artistas polifacéticos y caraduras.


Es que tengo odios que nunca los grito, bronca, fastidio, estoy muy enfada con mi boca que cerrada se queda, mi piel quiere mudar de estado.

Quiere hacerle una mala jugada a la boca, si se muda, ella, la boca, también mudará, y se abrirá para decir cosas que nunca pudo, se agolparán en las comisuras, será una zona de tráfico muy concurrida.


Y cuando suceda este trágico hecho, no habla en el mundo quien pueda frenar su recorrido, dejará huellas por aquellos lugares donde reina la desidia, la indiferencia, el mal trato a los niños, a los ancianos, la incomprensión, la corrupción.


Solo estoy esperando el momento adecuado, para no morir en el intento, para que mi piel sea firme, fuerte y agradable a mi boca, luego de esta metamorfosis quizás comprendan, lo que cuesta hacer que te escuchen aquellos que hoy no tienen alma.


A-M-R


LA ARENA VOLÁTIL

 LA ARENA VOLÁTIL Julián lo encontró en una mesa de saldos, entre libros viejos y cámaras rotas. El anticuario, un hombre ciego de un ojo qu...