lunes, 23 de abril de 2012


Delirio,
la tierra caliente,
el mar que fluye
sin sondas.
Sangran las algas,
los peces con sus moños
de seda negra
nadan salpicando
el desayuno
del ballenato.
Ternura
acumulada en la piel
del desdentado hombre
de papel que viaja
solo y sonriente,
por ese túnel de la muerte.
Explosión sideral
en movimiento,
aguas frías, aguas claras,
el viento sus velas aleja
de la orilla.
Se marcha ya, fundido con el cielo,
anudado a su crucero de algas,
de sol y lunas trasnochadas.

4 comentarios:

  1. Feliz de ver que has solucionado tus problemas del blog.

    El poema es hermoso. Evoca muy bien el mar en eterno movimiento.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Hola Rosario.
    Parece que todo vuelve a su normalidad, son esos cambios, parece que no tienen otra cosa que hacer.
    Hermoso tu poema.
    Un abrazo.
    AMBAR.

    ResponderEliminar
  3. Una verdadera "explosión" de belleza!

    Cariños.

    ResponderEliminar
  4. Ir y venír.Recurrentemente.Como las mareas.Como los días...

    Un abrazo

    ResponderEliminar

LA CAÍDA

 En la noche solitaria el abismo espera la luz dormida de la luna siniestra vela, hay una sombra que percibe la caída Es el pasado que se de...