
Cerca de fuego, juntos
abrazados, embriagados
en la suave brisa, calina
deslizando nuestra locura,
está ternura solo nuestra,
amor, un sol naranja despunta
encandila nuestra danza.
Invierno de oro y trigo,
nuestros secretos
se cuelan bajo el lirio
refrescando la mágica
mañana del blanco día,
con aves fugaces y coloridas
que al pasar nos trinan
las canciones inolvidables.
De aquellos días plenos de armonía
capullos que florecen
en cada beso ardiente,
radiantes, como la tinta fresca
que se desliza en cada esquina,
de nuestra poesía que se ilumina.





