
Baile de fuego abren el cielo
entre lunas dormidas,
entre nubes de pétalos,
arrodillados,
amarrados a la vida,
poderosos, libres,
entre murmullos y
risas,
sobre la extensa tierra
dominando presurosos
la llama ardiente que fluye,
partimos, morimos
en cada entrega,
siempre el asombro.
jubilosos, seductores
en un romance eterno
de placer pleno,
hermoso triunfo,
melodioso caudal sin freno,
húmedas fantasías
desgranan vida
sobre gotas de otoño
detrás del río.






