
Te amo, con el fuego de mis labios
con el silencio del tiempo,
te amo, por sobre todas las cosas.
De mañana muy temprano
cuando el día se adormece
en la noche junto al piano.
Te amo, con el fulgor del horizonte
con mi mente, con mi norte,
como lo sientes tú al quererte.
Te amo, más allá de mil promesas,
más allá de las mentiras y su sordera,
más allá del nuevo mundo que espera.
Cuando lo digo fluye ciego y agoniza
es mi corazón hambriento de ti,
que palpita muy de prisa al sentir
que es solo un sueño sin fin.






