lunes, 4 de agosto de 2008

PINTURA FRESCA


Donde encaja la rosa de tus besos
Donde queda la miel que derramaste
Como surgir si aún estas ausente
De la planicie de mi cielo abierto.

Fue un amanecer lleno de sombras
Completado por la pintura fresca
De la brisa que al pasar sedienta
Deja su huella sobre nuestros cuerpos.

Volveremos a ser los imperfectos
Tú, el maestro que sabio complementa
Yo, la que quería saberlo todo o nada
Y fuimos así unidos, dos lanzas de fuego.

Aún nos queda el tiempo que nos falta
Nos da su sabia y nos abriga pleno
Aún quedamos siendo dos amigos
La unión hace la fuerza y sobrevivimos.

Ya no conforme de andar en la senda
Ambos buscamos otras esperanzas
Otras sensaciones, otras ilusiones
No decaemos vamos por la vida.

Con la herida que serrando calla
Y al despuntar otra aurora más
Nos encontrara seguros y erguidos.
Yo por mi senda, tú en mi camino.

domingo, 3 de agosto de 2008

DESPEDIDA


Quiero saber mostrarte mi corazón
Qué paradoja, en realidad está desnudo
Un halito de vida lo mantiene pulido.

Rebosante de vida y avidez
Pleno, esperando una palabra
Delicada, inconfundible y audaz.
Que escapen de tu boca.

Es evidente mi audacia
Mi necesidad, mi capricho
Tu intención de no mirarme
Lo es más tu gesto nervioso.

El juego termino, tu imagen me habla
Te contemplo sin piedad, por mi dolor
La mediocridad es la antesala del adiós
La intensidad derrama su volcán fugas
Y nos despedimos simplemente así-

Fuente de amor y deseo


Fuente de amor y deseo

Que recorre mis pasadizos

Que habita en mis entrañas.


Fuente cadenciosa de azares

Donde cae la gota de tu polen

Donde se riegan las flores con aromas.


Allí mismo donde el roció despoja

Al anochecer con su agua tibia

Fuente de mieles, contornos y amor

Fuente de abrazos de miradas y culminaciones.

Allí duerme el canto de tu voz

llamándome.


Con la nostalgia de mis besos

Allí yace mis principios y mis horas

Aquellas dulces que pasionalmente te di.

ERES EL FRUTO


Suave, etéreo
llegas
hasta mi boca,
dejas
huellas
de tu boca,
arde mi piel,
el cuerpo
mudo
en llamaradas,
esclavizado
te siento,
el murmullo
de tu aliento,
lo siento
estremecer
en cada roce
de incontenible
deseo,
agotados
entregados
se apaga, discurre
en un gemido
trémulo
en la borrasca

DESNUDA


Desnuda, transparente, mínima
Ardiente, en el amanecer dorado
La arena de la playa ágil
Me acaricia, con lágrimas de miel.

Desnuda atravieso, ríos, mares
Se desliza el paisaje del atardecer
El viento cruza su fuerza en mi piel
Quedo a la deriva muy junto a ti.

Desnuda, envuelta en mil deseos
Tiemblo al presentir tus caricias
Tu nombre resuena dentro de mí
Con la fuerza de un gladiador.

Estas ahí, se derrumba el silencio
Y piel con piel, abren en surco
Imágenes que flotas en la orilla
Desvanecemos de placer y amor.

ETERNO EL CIELO


Vagaba bajo la lluvia
entre cuerpos, desnuda
una figura azul,
sin nombre, ni sueños
con su soberbia,
mi tiempo y mis recuerdos,
me despierta embriagada
bajo el cielo gris,
floto en vigilia, y regreso
a la vida que esta ahí,
junto a tus manos,
a tu piel húmeda,
divago, no puedo más
en este viaje sin fin,
te siento mío, único,
somos cuerpos atrapados,
bajo el agua, que me adormece
febril, entre la hierba
y tulipanes blancos,
y un cielo eterno, de sensaciones
entre lirios y caracolas, imaginarias
y palabras que fluyen encadenadas,
ardientes, y tormentosas entre su savia,
coronadas de orquídeas rojas.

LA NOCHE


La noche danza
el cuerpo que la acompaña sueña
con ella, y se los ve vívidos
entrelazados en la atmósfera azul y transparente,
ella lozana tiembla entre las caricias
del viento,
y la música del tiempo la adormece
y baila, y llena todos los rincones,
el momento se puebla
de luciérnagas, y
la luna celosa se acomoda
en su rostro, a
la sombra del sol,
que se fue con la mitad
del mundo.
Y así, después de la danza
ella la más hermosa,
atesora el tiempo, y da lugar
para los demás,
que enamorados
respiran entre sueños
de la noche.

DURAZNOS INDIGESTOS

DURAZNOS INDIGESTOS Ella está cansada de comer duraznos indigestos, cansada de hacer fiestas locas ¡Muy cansada! De escuchar ruidos sin músi...