Te pienso, te leo, y voy caminando por ese paisaje tan lleno de luz, te siento en cada rincón tus huellas mañaneras, tu paso al atardecer.
Y aunque no quiera esos días pasan volando. Nadie comprende mi amor, nadie sabe que existes en un tiempo de primaveras. Solo el silencio anuncia que, aún, te detienes bajo la arboleda, dedicándome un poema, casi una ilusión. Solo yo escucho las campanas, que gritan, repican en cada rincón. Eres un sueño interminable, que incuba en mi corazón, bajo las sombras de un ayer. Las noches cuajadas de estrellas, es un sinfonía, que al mirar ahora, siento latir su melodía. Es quizás el sueño que, no permite, que la primavera esté poblada de emoción.A-M-R

