Una nube de estrellas
llenó tu cielo,
mientras tus ojos reían
la luna pequeña
eligió alumbrarte,
sabia y poderosa
perforó el espejo celeste
acaricio tu cuerpo
y se detuvo el tiempo
en un largo eclipse,
fuiste una flor perfumada
con el color naranja dorada,
ahora el viento te saluda
despacito te habla
en un susurro de brisa
degustando tu caricia al sonreír
se ven esos hoyuelos
dejando su marca de alegría
en un instante de la vida.
A-M-R




