Una canción se estrelló en sus ojos,
desvió su senda, dejando desierto su corazón.
al pasar las letras la esperanza se confundió.
La mañana azul envejeció como tus ojos negros,
la noche se lleno de temor junto al nuevo día.
Un amanecer sediento busco tu sombra,
escapando del fuego inacabable, no encontró consuelo,
todo se fundió en ese resplandor hiriente.
La lucha fue la espada reluciente de fe,
fue su filo que abrió el camino mas austero
allí la semilla dio vida, color y formas.
Broto el amor en la empalizada mas obscena,
resurgió plena de esperanza, de ilusiones,
y la luz de fuego resplandeció brillante de vida.
ALESSANDRINI MARÍA DEL ROSARIO







