bajo un cielo claroscuro de octubre
con ojos de luna dormida lucida
y caricias de sol muy tempranero.
Buscarte en la niebla de anochecer
con ojos de nube amarillenta,
y duendes jugando entre jardines
con trompetas de luces vibrante.
Escalar la tarde dormida de sueños
con pieles y cantos soñolientos,
mientras afuera el viento habla
contando esos tiempos desiertos.
Buscarte en las mañanitas tibias
con aromas de café y tortas fritas,
pensándote libre sin temores,
sintiéndote fresco roció templado.
Buscarte y tenerte un día completo
abrazando tu ojos enredados en los míos,
saberte bebiendo mís temores
saberme bebiendo tus sensaciones.
Buscarte en los cuentos tempraneros
dejando en cada letras un te quiero,
sintiendo tu respuesta tan deseada
en la piel que late apresurada.
Buscándote en la siembra de mi huerta,
teniéndonos amalgamados de crepúsculo
en ese mundo de amores y nostalgias
como pliegues unidos de eterno candor...
Alessandrini María del Rosario






