Voy marchando despacito a mi casita
de luz
para estar cerca de tu alma, de tu piel, de tu amor. Es que la tardecita se mantiene hermosa, calentita, para otro paseo por el parque, como es la estación fresca, primaveral. Un rayo de sol filtra tu mirada sé que me ves, como yo te miro, grito tan fuerte, que te llega el sonido. Mi querida arañita, no te tires del tejado, si yo no quiero matarte, solo a verte me he quedado. Si estas dispuestas a no picar, yo me voy, y tú… te enredas con esa mariposa que te revolotea. Vamos, con tus patitas de café serás una ardilla, apresúrate, que te hacen cosquilla sus alitas, no la comas… solo trepa a sus alas y vuela, y serás como ella suave, dulce y bella. MARÍA DEL ROSARIO ALESSANDRINI. |
Texto agregado el 27-07-2009
Estamos en otoño, igualmente se me presento una imagen con estos versos y lo subí.
Estamos en otoño, igualmente se me presento una imagen con estos versos y lo subí.





