Todo se esfumo con el viento del ayer
El siglo del tiempo cruzo veloz
Desparramando sueños
Deshaciendo humildades.
El fuego que ardía… se extenúo
Perdió su brillo dejando cenizas rubias
El silencio se apodero de aquellos
Que nunca fueron fieles a sus palabras
Ni a su sentires de escuálidos latidos.
Descubre emblemáticos dichos
Que fluyen sin fuerza mientras el testigo
Rugue su furia sin demostrar su destino
Un destino ingrato, desleal, detestable
Así corren los días, los meces, los años.
Al final la vejes hace lo suyo…
Y los principios huyen desertando de tanta ingratitud.







