
Malvones y glicinas
iluminan la noche divertida,
tambien azulada navegan
carcajadas de diademas.
explota el rosal con sus colores,
reboza la magnolia extrañamente,
recorriendo la pradera de tu boca
encontré un mar alborotado.
Continuaba el viaje inesperado
sobre la calma de la húmeda mañana
allí estaba él, recostado a la espera
dominando el espacio y el entorno,
buscándome entre lirios de colores.
los sueños invisibles parpadean nostalgicos
y tu voz me llega desnuda de esperanza,
aprieto el corazón y el vértigo de tus ojos
me atrapa entre las flores mustias de la espera,
encontramos el pliegue de la vida donde
fluye inquieta la ternura del mañana.
Así en mi ciudad… la vida emerge
la luz se cuela sobre cada ventana
llenando de ilusión a su paso
así es mi ciudad… llena de amor
de sueños, de imágenes, de emociones.




