
Caen las gotas en forma de estrellas
y bailan con las hojas secas y crocantes,
juntan sus fragancias al murmullo
en el silencio del forestado bosque.
El lago renace con el canto de alegría,
el sol brota, y se eclipsa la luna de amor,
se mece al viento, y el eco su voz deja escuchar.
Sobre las piedras danzan los ciempiés junto a otros insectos
el roció los acaricia con su frescura y se refleja paz,
surgen silencios, y desvanecida la tarde se acopla en un baile
junto a la noche que llega llena de esplendor.
Hay fiesta, hay sueños y duendes que aplauden,
hay fuego en el horizonte que se aleja en remolinos de luz,
hay paz, el cielo calla y comprende… la tierra es feliz.




