Arde el fuego de tu boca,
vibra,
seduce tu mirada,
estremecida late mi piel,
en un edén fortificado
de frutos amorosos.
Paraíso
de mis sueños,
raíz de esa ternura
incomparable que me acosa.
Me pliego en la hondura
de tu risa poderosa,
que inunda mi alma
de luz,
mis sentidos de sonidos.
Mi piel se quema
de amor
en este amanecer
infinito.
vibra,
seduce tu mirada,
estremecida late mi piel,
en un edén fortificado
de frutos amorosos.
Paraíso
de mis sueños,
raíz de esa ternura
incomparable que me acosa.
Me pliego en la hondura
de tu risa poderosa,
que inunda mi alma
de luz,
mis sentidos de sonidos.
Mi piel se quema
de amor
en este amanecer
infinito.
ALESSANDRINI MARÍA DEL ROSARIO








