
En rodajas gruesa
va mi corazón,
en trozos pequeños
ella; la emoción.
Todo crocante y templadito,
mezclar bien con sus condimentos,
rociar con champagne
a temperatura retirar,
Primero viene la ternura,
luego pasa la caricia dulce,
llegando al camino están los suspiros,
abrazando fuerte llega La pasión.
¡Oh... Cuanta ilusión!,
la señora hoguera
que antes fuera llama
arde por doquier,
todo es combustión.
Si hasta las lágrimas vertieron su miel,
detrás de todo ello, la calma atraviesa
buscando el descanso después del placer,
arropada ella desplaza orgullosa su etéreo ser.






