En el desván ellos,
soñolientos se acomodan
si ruidos.
En el jardín
las flores nacen
mueren,
ellos no saben
que existen.
Su casa
cubierta de polvillo
y de moho.
Viven amandoce
sin tiempo
ni descanso.
Quieren volar
a su refugio de ensueños,
allí donde nadie
los encuentre.
Es su amor tan pasional
tan difícil de existir,
que se olvidaron
de sus orígenes.
Buscando la estrella
en la ruta aérea
de sus lazos,
la hoguera fluye.
Liberada de memoria,
solo es testigo
de tanto amor
la línea de sus vidas.




