Todas esas imágenes
derrochadas
en el desván vació
son autoras de noches descocadas.
Es un ejército
de formas sin nombres
que aparecen fugases
como un flash.
Irremediablemente
las unimos
en la mágica maquina
donde hacemos el pan.
Ciertamente
deshabitamos la mente
dejando un espacio
borracho de sueños.
Hay mensajes sin contestar
la plácida noche.
que agasajada
parte rauda de elementos.
Mensajes cifrados, pausa,
¿Quien los lee luego,
en medio del olvido?
Las sombras caen
acribillando
su intensidad.
Alessandrini María del Rosario


