La vida tiene sus ordenadores
la vida en sueño me trabajó,
me fue moldeando despacio
sin látigos ni abrazos.
Solo me llevo por el camino
dirige mis pasos
acuno mi horas desordenadas
elevó la música en mi sordera,
trajo dolor y alegría,
despertando suavemente mi saber,
La nostalgia llegó preñada
y abortó en el centro de mi pecho,
me dejo en silencio
un largo tiempo fuí eso
un largo tiempo meditó
un largo tiempo me rompí.
Hoy regreso más auténtica,
más sana y comprensiva,
más audaz y más poeta...
Alessandrini María del Rosario
