Los años pasan, a lo lejos nos susurran suavemente, el tiempo amigo se hace sentir en la disputa, como un viento que se afirma y daña.
Hay música, hay llamas, son aquellos instantes de lucha interna, una delgada nota se estira y cae— todo parece un dislocado momento que existió.
Los años buscan días, noches, y amaneceres, quieren perfuman el atardecer, que corre desesperado en busca de su destino. La noche apaga su fragor. La oscuridad fluirá de pronto, no más colores, sombras, vacíos, soledad.
A-M-R
No hay comentarios:
Publicar un comentario