La letra me traspasa, emigra en mi ser
me quema, me aísla, me regresa.
Está en mis oídos, en mi mente, en mi corazón
la siento latir en cada gota de lluvia,
en cada melodía su esencia me trasmite.
Habita mi alma, mi cuerpo, mi sueños,
danza en mi esperanza, en mi ilusión, en mi sangre late,
en mi frustración, mi locura, en mi olvido.
No podré jamás estar sin su ronroneo,
Abrazada a mis deseos la letra me penetra,
Ahora, mañana y siempre, ¡será por la eternidad!.
Alessandrini María del Rosario
Texto agregado el 05-11-2012 en los cuentos net.




