Anonadada se ve la señora margarita
se le quebraron ramilletes de florecillas,
avispada y desesperada sube un mail
a las demás flores existente del lugar
para reponer sus pétalos perdidos.
Por fin el sol sale repleto de regalos
y los pétalos pegados entre los juncos,
se desplazan con la fuerza del sol imponente
a la margarita arrugada y desahuciada,
colmandola de vida con solo abrazarla en su luz.






