La vacuidad me detiene
solapadamente,
me exterioriza
simplifica mi vómito,
aumenta mi vacío.
solapadamente,
me exterioriza
simplifica mi vómito,
aumenta mi vacío.
El umbral se tiñe de niebla
la enredadera crece
la vacuidad crece,
la savia se desvanece
impera el desorden
en la esfera de la mente.
Mírame de frente, cierra tus ojos y déjame
caminar por los vericuetos de tu mente. Recorreré tus órganos, sacudiré tu
conciencia, descubrir tu inocencia. Déjame verter mi paciencia en tu alma,
déjame volar en tus pulmones de pluma. Haré una casita tejida de filamentos
proporcionado por tus vicios.
Luego abre tus ojos, quiero salirme vacía de pensamientos.
Luego abre tus ojos, quiero salirme vacía de pensamientos.
Ambos fueron escritos en esas noches de desvelos y ausencias.
Alessandrini María del Rosario





