Cuando vuelan las palomas
el cielo se llena de armonía,
la brisa descansa en sus alas,
el sol se pasea guiñando su luz.
El día claro se anuncia primoroso
salen las libélulas y sus huestes,
cantan los grillos en su cuna,
la verde pradera se llena de aroma.
Los caballos corretean por ella,
hay vida entre los jazmines en flor,
un mundo surge en sonidos y voces,
con los colores de pintores y poetas.
La tierra entera vibra con su olor,
la lluvia contempla su espectáculo
y se alista para conferenciar también
en este mundo bello de amor y paz.
Donde corceles alados nos murmuran
que el mundo está floreciendo de gratitud,
se ve en cada jardín, en cada niño,
se nota el silencio de la vida que habla.
Las estrellas se reúnen por millares,
los cometas nos dejan su bendición,
el cielo es tan azul que nos contagia
con su luz, de alegría y sueños por vivir.
MARÍA DEL ROSARIO ALESSANDRINI.
el cielo se llena de armonía,
la brisa descansa en sus alas,
el sol se pasea guiñando su luz.
El día claro se anuncia primoroso
salen las libélulas y sus huestes,
cantan los grillos en su cuna,
la verde pradera se llena de aroma.
Los caballos corretean por ella,
hay vida entre los jazmines en flor,
un mundo surge en sonidos y voces,
con los colores de pintores y poetas.
La tierra entera vibra con su olor,
la lluvia contempla su espectáculo
y se alista para conferenciar también
en este mundo bello de amor y paz.
Donde corceles alados nos murmuran
que el mundo está floreciendo de gratitud,
se ve en cada jardín, en cada niño,
se nota el silencio de la vida que habla.
Las estrellas se reúnen por millares,
los cometas nos dejan su bendición,
el cielo es tan azul que nos contagia
con su luz, de alegría y sueños por vivir.
MARÍA DEL ROSARIO ALESSANDRINI.







