Un mensaje he descubierto; entre nubes vaporosas va pasando
una cinta libremente como espejos de tu vida silenciosa, y me cuentan que tú
llegas.
Con especial anhelo te espero. Y cuando llegas hasta mí
entre risas y locuras, mi voz surca el cielo liberando mis mensajes, y callando
mis verdades en concordancia estrecha con mis letras, con mi alma. El otoño
atrapa más noticias de cada fruto que maduran entre flores de colores. Mi
pintura es mi mapa en la vida.
Se adormecen mis pupilas, como un rayo se detiene tu figura
que se yergue junto al olmo ya dormido, al mirarte comprendo cuanto te amo, sé
que el tiempo se termina y las bellas golondrinas pasan rasando este cielo que
nos mira. En tus ojos hay un mundo de palabras nunca dichas. Yo espero que tu
voz rompa el silencio, necesito que me hables de la vida, del presenté que
ausente no vivimos, es tu voz tan melodiosa y refrescante, ya presiento tus
caricias más allá de la tortura del pasado.
Se desprenden tus palabras, como racimos de uvas van cayendo
en mi boca que deseosa te recibe, el deseo se cuela dulcemente en mis labios y
mi cuerpo se estremece de pasión. El placer es tan intenso y diferente, que
olvidamos el retrato del silencio perdiéndonos en los brazos del amor.
AlessandriniMaría del Rosario






