
Hoy corrí sobre nubes de fuego
para alcanzar al viento salvaje
salí desde mi interior en un susurro
ardiendo en llamaradas de sueños.
Hoy fui, una más en el tiempo
que volvió desde el silencio
a ser palabra en el sonido del tiempo.
Caballo alado del mar lejano
nunca fui nada solo una caricia delicada
la vida siempre ronda somos con ella.
Embriagada de luz la vida vuelve,
abre la tierra grano de trigo
floréate, como un sol entre el viento
ramas y hojas, la vida nace
Y yo perdida en mi ropaje, te abrazo vida.





