
El sueño turba tu alma celestial que cae
abatida entre la niebla opaca sin nubes
contraída por el frío grácil nocturno, oscuro
esperando tu tiempo azul de viento y alba.
El sueño con su rapsodia te amamanta
te envuelve tejiéndote como un enjambre
blanco o azulino, diáfana viajas pequeña
el sueño dueño de tu llanto te cubre suave.
Las ventanas redondas flotan y se prenden
como caricaturas de un pincel mágico, etéreo
qué forma arabescos de pestañas cristalinas
hay una sirena de valles y lagunas de ensueños.
Un montón de ojitos sonriente conversan
pestañean al verte sola correr en tus sueños
entre la fauna animal de tus córneas verdes
de tus pupilas llenándose de recuerdos.
Silueta de plata y cristal que aflora en el eco
cuantas amalgamas suelta tu sudor de rosa
tus alas de mariposa comparten el universo
la noche de tu alma trasnochada secretos guarda.





