En la noche solitaria el abismo espera
la luz dormida de la luna siniestra vela,
hay una sombra que percibe la caída
Es el pasado que se deriva primitivo.
Cruzan la fuerza sus espadas de viento,
malgastan sus temores de antaño en años,
luchas sin descanso la partida elegida fue,
los días trascurren inseparables, nadie espera,
Como prueba de olvido el viento ruge áspero
su voz se nutre de canciones olvidadas en la lucha,
hay una larga y merecida calma entre los árboles,
un descanso, una pequeña paz sin la sombra incauta.
El cielo derramó su desconsuelo, y gimió la tierra polvo,
como un soldado luego de una larga batalla encarnizada,
todo dejo de ser, como un instante sin control en la mirada,
como esa valiente flor aun después de ser deshojada.
A-M-R
Rosario, nos dejas un poema realmente mágico y profundo...Esa sombra del pasado que fue dolorosa y destructiva sigue estando ahí, mientras la luna vela y espera...Todo dejó de ser y esperemos que poco a poco vuelva a ser más fuerte, auténtica y espiritual, amiga...
ResponderEliminarMi felicitación y mi abrazo entrañable por tus bellas letras...
Todas las caídas pueden ser duras, ¡pero levantarse después de una caída es magnífico!
ResponderEliminarTu poema me habla de dolor y pérdida, pero en medio de esa caída, que forma parte de la vida, hay una especie de calma, de belleza trágica... Quizás necesitamos esa parte mala para poder disfrutar de la "buena"...
ResponderEliminarEl título es ya una premisa de la vida: su derrumbe. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarCaer en el abismo oscuro, es muestra de que la luz se acerca... Gracias por tus letras
ResponderEliminarA queda no abismo é o prenúncio do caos no lugar onde amamos a nossa sombra. Poema muito sentido e belo.
ResponderEliminarTudo de bom.
Um beijo.
Como el amante después de ser rechazado...
ResponderEliminarSaludos,
J.
Hola! He vuelto...!! Creo que lo peor ya pasó. Ahora espero que todo vuelva lentamente a la normalidad. Tengo muchas ganas de escribir!
ResponderEliminarEste poema tuyo es maravilloso, amiga mía. Todos caminamos junto a un abismo y, a veces, basta una brisa más fuerte para precipitarnos repentinamente.
Excelente trabajo poético.
Te deseo un feliz fin de semana.
Un abrazo.