miércoles, 16 de septiembre de 2026

LA CAÍDA

 En la noche solitaria el abismo espera

la luz dormida de la luna siniestra vela,

hay una sombra que percibe la caída

Es el pasado que se deriva primitivo.


Cruzan la fuerza sus espadas de viento,

malgastan sus temores de antaño en años,

luchas sin descanso la partida elegida fue,

los días trascurren inseparables, nadie espera,


Como prueba de olvido el viento ruge áspero

su voz se nutre de canciones olvidadas en la lucha,

hay una larga y merecida calma entre los árboles,

un descanso, una pequeña paz sin la sombra incauta.


El cielo derramó su desconsuelo, y gimió la tierra polvo,

como un soldado luego de una larga batalla encarnizada,

todo dejo de ser, como un instante sin control en la mirada,

como esa valiente flor aun después de ser deshojada.

A-M-R

martes, 8 de septiembre de 2026

DURAZNOS INDIGESTOS

DURAZNOS INDIGESTOS


Ella está cansada

de comer duraznos indigestos,

cansada de hacer fiestas locas

¡Muy cansada!

De escuchar ruidos sin música

¡De soñar con violines!



Quizás podría recuperar

aun la cordura desquiciada del ser

Que sale directo al mundo.


Pero no puede hacerlo,

no puede, no.


Son tantas amargas letanías;

en su sofá

demasiada vacía

De besos y compañía.


Tan cansada va

que se tira de su cama

En busca de la loza oscura.


Ya no quiere más de nada

solo descansar

a la orilla de su desventura,

de su crueldad.


Grita y se descompone

sobre el muro helado

Para calmar su locura.


Quiere salir de la tempestad,

de la noche eterna que la hiere,

grita… basta,

no sabe escuchar su corazón

Que llora solo.



Está sucediendo

lo que ella sabía qué pasaría

Allí en el viento desalmado

Encontró esa inquietud

tan devastadora

Que le robaría el corazón.



A-M-R


ARDIENTE LLAMA

 ARDIENTE LLAMA

Mi corazón se revela subyugado por tu presencia, no es ausencia, él sabe de su latir complaciente, susurrar y respirar en su más íntima fibra, su luz otoñal, en el hueco de tu corazón, palpitando al unísono, la clave está descifrada así se concreta cálido amor, una senda como un río, que destila gota a gota y se convierte en ecos, de una ardiente llama de amor anunciado, hambriento y bravo. A-M-R

LA ARENA VOLÁTIL

 LA ARENA VOLÁTIL Julián lo encontró en una mesa de saldos, entre libros viejos y cámaras rotas. El anticuario, un hombre ciego de un ojo qu...