La lluvia cae veloz
camina entre las hojas,
sobre las piedras.
En cada espejo que se forma
una lágrima se detiene,
fluye fugaz y muere.
Un sentimiento nace
se aloja en el alma, y
se une con recuerdos
formando una senda
Antes transitada.
Se derrama en ella, historias
huellas, que al volcarlas se unen,
se engarzan como perlas
abiertas, se estremecen, suspiran
Y se agotan al nacer otra rosa,
otra esperanza, entre gotas,
que la lluvia desconoce, pero tibia
con su canto de agua y de lluvia,
va cambiando un pasado,
va meciendo el futuro.
A-M-R
Quién sabe, lo mismo la lluvia que nos moja hoy es la misma lluvia que nos mojaba hace una década, o que lo hará dentro de un siglo.. La lluvia nos limpia, ¿verdad?, no entrega algo parecido a una frágil esperanza.
ResponderEliminarLluvia con lágrimas mezcladas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tu poema es precioso!
ResponderEliminarNuestra vida también es como la lluvia que camina entre las hojas. Deslizándose sobre las piedras, los sentimientos nacen al encontrar las huellas de un camino ya recorrido y se unen como perlas. Pero también se marchitan cuando nace otra rosa, cambiando el pasado e meciendo el futuro.
La vida también puede ser una preciosa canción de agua y lluvia!
Te deseo un feliz fin de semana.
Un abrazo.
Las lágrimas del sentimiento...y esa lluvia que renueva, que impulsa y sana...Hermoso poema, que nos recuerda que el cielo sigue asistiéndonos, aunque a veces esas lluvias pueden ser demoledoras, Rosariol
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y feliz fin de semana, amiga.
Que bonito poema. Esas gotas de lluvia salen a pasear y hacen soñar al lector.
ResponderEliminarCariños Rosario.
Pensar que hay gente a lo que no le gustan los días de lluvia...
ResponderEliminarSaludos,
J.
Cuando llueve nos damos a retraer lo vivido
ResponderEliminary sentir a su vez que con el agua que viene
por igual se hace presente
la renovación...
Abrazo.