HABITÁNDOME SIEMPRE
Incesante te busca mi anhelo
por corrientes marina de cielos,
por el vasto mirar de una estrella
Sin consuelo te nombro mi cielo.
Ha pasado el tiempo dormido
entre juncos de cuerpos vacíos,
muy lejano, muy perdido te sigo
Al confín del silencio así adentro.
Sollozando las flores se mecen
al compás del recuerdo vivido,
la nostalgia te abre el camino
Y sonriente se cuela este río.
Yo entorno mis ojos llorosos,
y a lo lejos te veo en mi espejo
solitario vagando los mundos,
entre copos de nubes amigas.
Son tus ojos almendras doradas
que me fijan con destellos azules,
habitándome desde siempre
En el trémulo amor comprendido.
A-M-R
Los ojos buscan las flores y sonríen...
ResponderEliminarUn abrazo.
Primaveral y atemporal porque todo es bueno. Un abrazo
ResponderEliminarunos ojos bien pueden servir de faro en la oscuridad....
ResponderEliminarUn placer leer tan bello poema.
ResponderEliminarAbrazos.