
Mi pecho doblego su timidez
y en mi cielo creció una esquirla
que atravesó mi alma de cristales,
dejando paso al amor y tus cantares.
La noche su manto nos cedió audaz,
y fuimos amanecer y canto en la glorieta,
fuimos olas al viento desplegadas en la brisa
como una flor sin sus pétalos cada caricia.
Fuimos mar, tierra y aire convertidos en sueños,
en fuego y lava desandamos como locos de amor.
Mi pecho aún siente la herida de tus cristales,
mi corazón navega sin timón en tu búsqueda,
mis brazos se arropan en tu sombra lejana,
para no morir apreté mi dolor entre mis carnes.
Me quedo en silencio ante tan sentido poema que llena el alma de tu ternura..
ResponderSuprimirExcelente poema ..
Saludos fraternos
Un abrazo muy grande
Que tengas un bello inicio de semana
Un bellísimo fuimos. Y porqué no ser de nuevo ese fuimos? volvamos a repetirlo! Ya!Un abrazo!
ResponderSuprimirCuanta belleza trasmites en ese sentir, de las cosas que fueron y dejaron su encanto en el alma..
ResponderSuprimirun beso grande
buen día
Sé que me repito, pero cada vez que te leo siento tus poemas como propios de tanto como me identifico con ellos.
ResponderSuprimirEs un placer acercarme y leerte.
Un beso
Vuelvo, medianoche porque no me resisto a expresar otra vez mi admiración.
ResponderSuprimirBeso
Rosario! qué belleza!
ResponderSuprimirMe deja el alma temblando de tanto amor y cantares!
El "fuimos" se hace presente siempre, aunque... quizás en otro amor...
Extraordinario niña!
Besitos!
fuimos....somos
ResponderSuprimirprecioso como plasmas.
besos y amor
je
Comprimir el dolor para que mo siga hiriendo. Qué tarea tan difícil.
ResponderSuprimirEs un poema magnifico. Enhorabuena
Besos
Precioso y con mucha fuerza, la misma que tienes dentro de tí.
ResponderSuprimirBesitos guapa
PD. Ya recogí los premios y muchas gracias.