han pasado soles y lunas,
he recorrido extraños lugares
y tu llama de fuego carboniza
mi olvido, haciéndome sentir
que aún vives en mi vida.
El viento pasa lastimero, ululando
estalla en mis oídos tu voz,
Y tu cuerpo musical y ardiente.
Te dibujo en mis ojos, quisiera escribirte
en mi campiña donde el sol acuna mis días,
pero tu amor ya no me percibe,
se fue con la brisa, se fue con el ayer.
El presente no existe en tu memoria
ya me olvidaste, pero yo sigo en tu raíz,
donde acurrucada persigo tu nombre
y acuno una criatura que no olvidare.







