
Silenciosa sumergí mi corazón
En juegos de amor sin esperanza
Bajo un cielo de cristal y roca
Los muros no cedieron, me rendí.
Suavemente el espacio infinito
Fue llenándose de niebla y misterio
Creí enloquecer el abismo se abrió
En la oscura agonía, pregone tu nombre.
Silencio inagotable, incertidumbre
Me siento lejos del ayer, del hoy
Me provoca pánico el mañana
Perdí la llave ya no hay salida.





