En un vuelo nocturno
un espejo nos mira,
un silencio fecundo
son los sueños perdidos.
un espejo nos mira,
un silencio fecundo
son los sueños perdidos.
En medio de la noche
como un volcán herido,
se partió aquel silencio
entre brumas de fuego
con hastíos de tiempos.
como un volcán herido,
se partió aquel silencio
entre brumas de fuego
con hastíos de tiempos.
Un perro vagabundo
que nos muerde rabioso,
destronando la luna
que amorosa ilumina
penumbras insensibles.
que nos muerde rabioso,
destronando la luna
que amorosa ilumina
penumbras insensibles.
El tiempo que nos grita
con nombre y apellido,
un haber que nos queda,
un beso que perfuma.
con nombre y apellido,
un haber que nos queda,
un beso que perfuma.
Un estar en el centro
de aquel rescate bravío,
moribundos y débiles
nos contempla algunos.
de aquel rescate bravío,
moribundos y débiles
nos contempla algunos.
Y se marcha la espera,
llega la cruel despedida
momentos de recuerdos,
que se cambian de acera.
llega la cruel despedida
momentos de recuerdos,
que se cambian de acera.
Quizás nunca sabremos
lo que amarnos pudimos,
quizás la luna ardiendo
en la piel y en el alma,
nos contemple en la hoguera.
lo que amarnos pudimos,
quizás la luna ardiendo
en la piel y en el alma,
nos contemple en la hoguera.
Alessandrini María del Rosario






