El viento gira para leer mi mente
me suspira emocionado
y se acerca a mi oído,
me susurra despacio los colores,
y me eleva en sus brazos.
Recorremos montañas, ríos
praderas, y lagos escondidos.
Somos dos grandes amantes
unidos, en contemplación íntima
del mar, sus olas y sus especies.
Juntamos ilusiones, sonidos musicales
y al bajar al centro de la tierra,
se acomoda su traje, y me despide,
y así va... por otros espacios
en buscas de sus iguales…
Alessandrini María del Rosario






