Alfarero de ensueños
que iluminas
la infinita esperanza
perfumando
la brisa
en oleadas de sueños,
en gotas rojas
dulzonas y suaves.
Infundiendo
en el aire
como dulce nostalgia
vehemente,
jugando las horas extendida
en la aurora,
que se funden en el filo
nocturno
sobre el musgo, el ritmo
se prolonga en el alma,
exaltando su gracia
infinita.






