
Consumido en un laberinto de vicios,
enmarañado, confuso y complicado,
amargado sin un cobre, sin sensatez
va.
Disgregado, amasijazo, entre noches oscuras,
con su careta siempre puesta hasta el final,
va.
Que el viento lo sacuda
que lo desparrame lejos,
sobre la casa del grillo,
cerca del rió guardián
Melancolía parte sin mí,
que en mi ventana hay luz,
aléjate de mi entorno
trepa a tu rama y quédate
VoY, amanecida de risas y cantos,
los jilgueros su serenata dan,
las amapolas danzan solas,
el trigo de oro de tu pelo
quedo como un último desvelo
envolviendo el cielo poeta.




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