
Mar, que en soledad te meces
cuéntale a las estrellas de ella
que va acunando sueños de ayer
en el azul difuso de tus reflejos.
Mar, tu silencio marino es verde
como sus ojos bañados de espuma
y sal, que vierte su fuego en tu falda
ondeando entre brisas luminosas.
Mar lejano, paleta de colores tenues,
acuarelas multiplicadas de sueños,
viajeros que despiertan en tu seno,
mar, ella ya sabe que tú la amas más.
Te recuerda en sus historias poéticas,
te clama, te alude con fervor, te ama,
cual mariposa enlazada a tu cresta,
es tu esclava, tu amante, tu poeta.





