
La verdad del amor maduro
que pasa dibujando el tiempo,
que ilumina el azul oscuro cielo
brillando con intensidad sus días.
Es un maestro que vive en la rosa,
en el viento y en el ancho mar,
miles de formas pintan su primavera
alas gigantes surcan sus cielos.
Todo el invierno es de color ocre
sus sueños se fueron con el tiempo,
pero vive como el fuego eterno,
y nace de su cántaro otro sueño.
Así repite su madures, el árbol viejo
metamorfosis de un amor eterno,
que navega con rumbo exacto
humedeciendo la vida con su fragancia.




