
Asombro de ser y poseer un corazón
que late,
se despliega incesante por mi cuerpo,
sueña.
Insaciable, no detiene su andar,
las colinas
son esbeltas y peligrosas,
cuando se empecina distraído observa
y late.
La caricia trasparente, la sonrisa de la brisa.
Es un corazón
Cautivo del amor, siempre lo ha sido,
la memoria me zumba recuerdos del ayer
y compruebo que es un viajero incansable y noble,
ardiendo siempre, soñaba los mismos sueños,
vivía diferentes estadías pero no paraba de ser único,
mío,
Inestable... jamás
siempre sobrio, ardiente y caprichoso.
Por eso es mío,
porque vive mis sueños y mis anhelos,
mis males y desconsuelos, mis alegrías y este tiempo
que hoy me toca vivir,
se que se remontara y saldrá a flote.
No está enfermo
en todo caso se enfermo el epiciclo actual.