
Ves allá en lo alto
un fulgor, una estrella
es una luz brillante
grande como una esfera.
Tus manos pequeñitas
blancas, quieren tomarlas
se descubre entre el azul
del cielo y las casonas
Sales a tu ventana resuelta,
tus pies descalzos buscan apoyo
deseas acercarte hasta su luz
te domina tu curiosidad de niña.
Cuando te sientes cerca
tomas entré tus manos un pie,
lo posas sobre el mármol
tomas el otro, y ya estas.
Prendida a tu ilusión
extasiada, tus ojos ven
como brilla esa redonda luna
ves el cielo y sus astros.
Decides que es tu regalo
el que siempre soñaste
ese, que vistes cada noche
el que te ilumina la vida.
Tomas un pequeño sorbo de luz
mientras acomodas tu túnica azul,
dejas que la luz te envuelva
y te lanzas en la búsqueda
del silencio, del susurro,
del momento único, la eternidad.












