
Tu cuerpo vibra
ligeramente
entre suplicas de amor,
tembloroso buscas mi humedad
alucinado
tú me conduces
ondulando,
en rutilantes formas
se presiente el aroma
de tu piel,
tú soberbia sed de pasión
me transportan
sobre una nube azul
en el paisaje
de tu desnudo torso,
tus voluptuosos labios
atrevidos, ansiosos
por beber el néctar
como fruto tropical
libre y exótico.
Corre la sustancia, fluye
el deseo
dibujando desbordados,
irreverentes
los latidos,
sobre el fondo azul
que nos devora, nos lame,
estallando de placer
en las profundas aguas
del amor.




