
Recluida en la borrasca
observe el alba y las gaviotas volar.
Y los corales vestidos de arena,
azares de plata y sepia.
Bifurcando las aguas y su sal
los peces multicolores unos tras otro van.
La noche asoma desnuda y nacarada,
el azul intenso la tiñe de luz.
Amuradas mis nostalgias se entre cruzan fugas,
suaves melodías matizan mi fatiga.
Parpadean mis recuerdos afanosos por salir
la libertad quiere despertar,
peregrina bajo este manto inmortal.





