
Un lejano esplendor naufraga
su vela se tiñe de rojo grana,
las aguas fluyen encarnadas
hay lunas y soles que ruedan.
Sonoras ligueras
Un triste espectáculo muscular,
un rayo celeste se nutre de fuego
las rubias cenizas suben airadas,
el viento enfurece al pasar de prisa.
Su brisa desoja
Las huellas dejadas por el misterio
se filtran por el celeste que se cuela
despertando al caliente planeta azul,
estelas de plata bañan las rocas negras
caracolea el silencio sin sonidos.




