
Divago en sombras, navego en penumbras, soy una titiritera.
Que puedo hacer, si nada se, es todo tan abstracto que se hace imposible leer, que se yo, nada se.
Estoy pariendo un significado que no entiendo para que, ya sin explicación maduro este estado de soledad inerte y hostil, me apresuro a perforar su sombra y descubrir su perfil ingrato, a veces conmovedor y aparente, y después me detengo en la vertiente de la vida y observo mi plenitud rumbear sobre el trueno del silencio, y me dejo caer sobre el costado de mi falso divagar, me busco, me hallo, sembrando el camino con la misma sangre que me vio nacer, y crezco infinitamente en mi.









