
Cada rayo de sol sobre la tierra… ilumina la vida, en sus brazos de luz nos despertamos bañados de ilusión, y el miedo, alojado como una amenaza desaparece esquivo de su luz, la soledad se esconde, las voces inconscientes callan, germina la esperanza deslumbrante, y retorna el aroma penetrante de la tierra sobre la piel.
El viento campaneando un rayito, nos deja su sonido de emoción, se derrama ese color ya inventado, lleno de esplendor, fugaz corre la brisa enamorada, cantando su lírica burbujeante, que invade humildemente de secretos el firmamento azul, la estación salpica su alegría, llenando los senderos de color, y como una cascada de cristales se desliza el sol.





