Amado mío, hoy te recuerdo, y
estoy sola en nuestra casa,
en el barrio, con sus pinturas
oxidadas, que agonizan, y
adolecen de futuro;
con asombro me recibe su grisalla.
Sin embargo, es tu recuerdo
tan presente,
que tiemblo al recordarte
amado mío.
El susurrar del viento amigo,
compañero,
de noches y rocíos,
me recuerda nuestro
paraíso juvenil.
Pienso, mientras camino mis calles
arboladas, sombrías,
tantas emociones vividas,
matizadas de victorias amorosas,
saboreo el dulce néctar
De aquellos días
desvelados
de ensueños compartidos;
el recuerdo se esfuma
a la vuelta de una esquina,
esos años transcurridos
embellecen mi camino
con su canto.
Soy portadora
de ese tiempo tan lejano,
estoy tratando de verte
asomar con alegría,
ese rostro amado,
juvenil,
en el marco imponente
del pasado.
estoy sola en nuestra casa,
en el barrio, con sus pinturas
oxidadas, que agonizan, y
adolecen de futuro;
con asombro me recibe su grisalla.
Sin embargo, es tu recuerdo
tan presente,
que tiemblo al recordarte
amado mío.
El susurrar del viento amigo,
compañero,
de noches y rocíos,
me recuerda nuestro
paraíso juvenil.
Pienso, mientras camino mis calles
arboladas, sombrías,
tantas emociones vividas,
matizadas de victorias amorosas,
saboreo el dulce néctar
De aquellos días
desvelados
de ensueños compartidos;
el recuerdo se esfuma
a la vuelta de una esquina,
esos años transcurridos
embellecen mi camino
con su canto.
Soy portadora
de ese tiempo tan lejano,
estoy tratando de verte
asomar con alegría,
ese rostro amado,
juvenil,
en el marco imponente
del pasado.






