El aire zafo dislocado de ese cuarto,
una voz teñida de alcohol
se elevo rancia por los pasillos,
Dolores, gritaba el maldito.
El viento soplaba empañándola,
el gemir de las ventadas pobladas
de luciérnagas se iluminaba,
ella, batía su corazón con sus recuerdos.
Hacia una barca para zarpar, al infinito
donde nadie la pudiera encontrar,
entre las faldas de la noche se perdió.
Dolores, bautizada de niña se moría,
entre las letras de su nombre
solo el retumbar de su corazón, que
quedo entre los jirones de la madera,
ella partía, sin rumbo en el brazo del río.

ME DESOLÓ SU TEXTO!!!
ResponderSuprimirUN ABRAZO
ROSARIO,demasiado tiempo ha pasado,lo sé.Espero que te encuentres mejor,ya que tu poema me llena de dolor.
ResponderSuprimirCuídate mucho.
Millones de besos.
Morgana.
Te sigo.
Me encantan estos relatos que te tienen en vilo,y son tan apasionados.
ResponderSuprimirBesos y gracias por tu visita.
evocativo y melancólico poema Rosario, sus imagenes mueven a sensaciones para recorrerlas lentas
ResponderSuprimirfelicitaciones!
besitos y buena semana
"...entre las faldas de la noche..."
ResponderSuprimirQue buena imagen, amiga.
Precioso poema.
Un abrazo.
Que triste y desgarrador poema amiga me dolió leerlo.
ResponderSuprimirBesitos de luz que estés muy bien querida amiga.
Triste final de tu poema, lastimoso y cruel...sin embargo muy verdadero,..cuantas mujeres sufren y encuentran la muerte por salir de su prision existencial....
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